POLÍTICAS EDUCATIVAS- 2016, octubre

Documento entregado por los sindicatos el día 26 de octubre en la reunión  del Consejo  Consultivo de Políticas Educativas del Consejo Federal de Educación

 

DOCUMENTO PARA EL CONSEJO DE POLÍTICAS EDUCATIVAS.

Los sindicatos docentes nacionales denunciamos el desplazamiento de la política educativa hacia fines y objetivos que la alejan de los lineamientos de la Ley de Educación Nacional, último y unánime consenso político logrado en torno a qué educación queremos los argentinos y para qué proyecto de país.

También denunciamos las expresiones del Ministro Esteban Bullrich que dejan claramente planteadas las ideas y concepciones que este proyecto político tiene respecto de la educación, en tanto confunde el respeto por la diversidad y la memoria histórica con lo que fue un genocidio: “Educar es como hacer la segunda campaña del desierto”. Como así también la caracterización que hace del sistema educativo sentenciando a priori “el sistema educativo argentino no sirve porque funciona como una máquina de hacer chorizos”. Y discriminado a los sectores populares manifestando que “con la plata de los planes los jóvenes compran balas”.

Desde el inicio de esta gestión, tanto el Ministro de Educación y Deportes Esteban Bullrich como las autoridades ministeriales de distintas jurisdicciones, han puesto el énfasis en la calidad y la evaluación como los principales temas de la agenda educativa en la Argentina. Calidad, en términos de meritocracia, y evaluación, concebida como encuesta sobre capacidades intelectuales, entendida como un fin en sí misma, sesgada y parcial.

Así, la calidad educativa es vista desde una perspectiva tecnocrática acentuando el rendimiento y el mérito individual por sobre los procesos de enseñanza y de aprendizaje propios de cada contexto escolar y la significatividad del currículum; sin considerar, a su vez, los distintos condicionamientos como las condiciones de infraestructura, las características de las diferentes comunidades y las condiciones del trabajo docente.

El debate social acerca del sentido y los alcances del Operativo Nacional de Evaluación “Aprender 2016” dejó un claro testimonio del profundo cuestionamiento que hoy existe respecto de las pruebas estandarizadas y de su verdadero valor en los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Las familias, los estudiantes y los docentes hicieron críticas a este operativo y dejaron planteadas sus dudas acerca de la validez y confiabilidad de los resultados que puedan obtenerse del mismo. En esta línea, los sindicatos docentes también cuestionamos las medidas tomadas unilateralmente por el Ministerio, y denunciamos que para la elaboración de un dispositivo de evaluación de estas características, nunca hayamos sido informados ni consultados.

Hacemos estos planteo porque los sindicatos docentes queremos discutir la política educativa basándonos en la premisa de que la tarea de los docentes de por sí tiene un profundo sentido político, tal como lo define Ley de Educación Nacional.

En este marco, los sindicatos docentes también seguimos denunciado los incumplimientos de los acuerdos paritarios logrados en la última ronda de negociaciación colectiva.

Denunciamos, asimismo, el desguace de las políticas nacionales socio–educativas, y su remplazo por políticas pseudo-federales, como el mentado “fondo rotativo”, que sólo financia proyectos descentralizados sin coherencia sistémica ni anclaje federal.

La política educativa para la educación técnico profesional ha virado hacia la teoría de los “recursos humanos calificados” y/o del “capital humano”, desplazando la articulación entre educación y trabajo como ejes constitutivos de la matriz productiva y el proyecto nacional.

Nos sorprende el “amesetamiento” del Programa de Formación Permanente y en Ejercicio “Nuestra Escuela”, la interrupción de las jornadas institucionales, la falta de desarrollo de los bloques temáticos oportunamente diseñados, como la total inactividad de los cursos dictados por universidades y sindicatos.

El proyecto de presupuesto 2017, presentado por el Ejecutivo al Congreso, acentúa los problemas estructurales, ya que en él se proponen mayores niveles de endeudamiento, en detrimento del presupuesto destinado a la educación, que,  como venimos reclamando los sindicatos docentes, debería ascender al 10 % del PBI.

Las Organizaciones Sindicales Docentes queremos que se cumpla con la Ley de Educación Nacional. Es allí donde los actores de la comunidad educativa, junto al pueblo en su conjunto, hemos dejado planteado el modelo educativo para el siglo XXI. Es la voluntad colectiva de los argentinos la que exigimos sea respetada y cumplida en su totalidad.